Días después…
Después de muchos días de dolor y sufrimiento al ver que mi relación con Luis José había sido un verdadero fracaso, decidí regresar a Ciudad de México junto a mi hija y en compañía de mi fiel Lola, que a pesar de ser una jovencita tenía mucha madurez y me sirvió de mucho apoyo en esos momentos tan difíciles.
Mi padre había conseguido comprar el lujoso apartamento como me lo había prometido, se encargó de que nada me faltara para el momento en el que iba a llevar a cabo la mudanza.