Entré a la casa con las llaves que me había dado el licenciado, pero no me esperaba el susto que iba a llevarme, cuando entré a la habitación principal, fue tremendo lo que me encontré, especialmente porque no esperaba tener que ver a simple vista los encantos escondidos del artista plástico. Él, por su parte, estaba tan sorprendido como yo. Sin poder hacer más nada en vista de la situación tan vergonzosa e inesperada, solo alcanzó a taparse con sus manos eso que se veía de un tamaño bastante p