Capítulo 64.
SOPHIE
Las manos me tiemblan cuando miro la perilla de la puerta. Estoy justo en frente, a un simple paso de entrar, solo que no puedo hacerlo. Por alguna razón mis pies se niegan a dar ese impulso para decir que llegué.
Estoy aquí, de pie, como una lunática mirando solo la puerta, incapaz de hacer algo por mi cuenta, pensando en regresar corriendo hacia mi cuarto cuando la puerta se abre de repente, enseñando a la doctora quien me mira la sonrisa usual de siempre.
—Estaba esperando a que tocar