64. Reflexión
El viento cortante me golpeaba el rostro mientras caminaba por la acera, con el pensamiento nublado, sin rumbo fijo. Estaba atrapado, y lo sabía. Había llegado tan lejos, había recorrido kilómetros y más kilómetros para encontrarla. Y ahora que finalmente lo había logrado, no sabía si estaba listo para dar el siguiente paso. La idea de verla de nuevo, de enfrentarla después de todo lo que había pasado, me aterraba.
La puerta de su departamento me observaba desde el otro lado de la calle, como u