32. Miedo
La mañana amaneció con una extraña tranquilidad, como si el mundo estuviera tomándose un respiro antes de enfrentarse al caos. Desde que Chasse me confesó toda la verdad sobre su pasado, había una sensación diferente en casa, algo que no podía definir del todo. Quizás era el peso de la incertidumbre o la inquietud de saber que alguien nos observaba desde las sombras, esperando el momento para atacar.
Me desperté antes que él, como había comenzado a ser costumbre en los últimos días. Permanecí u