Sofía miró con satisfacción a Laura y Diego, quienes no mostraban ninguna emoción, como si estuviera contenta de que Carlos le hubiera dado una salida. Luego, volvió su atención hacia Carlos y una expresión de ternura se dibujó en su rostro.
—Carlos, ¿a dónde me llevarás a ver ahora?
Carlos acarició con ternura la cabeza de Sofía.
—Esta vez te llevaré a trabajar. Así que cuando regresemos, tendrás que cambiarte de ropa. Te he preparado un vestido de gala. La persona a la que vamos a ver tiene