Pronto llegaron al pequeño comedor, donde Dilia se sentó sin dudar en la cabecera de la mesa.
Pero Laura y los demás, acostumbrados a ser informales, la ignoraron. Laura se sentó junto a Rita.
Diego tuvo que sentarse al lado de Santiago. Una vez sentados y empezando a comer, Rita le susurró a Laura:
—Tu hermana es muy hipócrita, casi tanto como Sofía.
Ver a Dilia le recordó a Sofía, y se preguntó qué suerte tenía Laura.
Ya era bastante tener una hermanastra como Sofía en su familia adoptiva, y a