Apenas llegaron a la puerta de los aposentos, se toparon de frente con alguien.
—Dari, qué coincidencia. Justo venía a verte y ya estás saliendo. Realmente estamos conectadas. ¿Dormiste bien anoche?
Dilia saludó a Laura con una sonrisa fingida. Laura internamente puso los ojos en blanco. ¿Quién está conectada contigo? ¡Bah!
—Dilia, llegas en mal momento. Estaba por ir a desayunar con mi mejor amiga, así que me temo que no podré atenderte.
Laura respondió con una sonrisa forzada, dispuesta a marc