Emanuel se desplomó cansadamente en su silla. ¿Cómo habían llegado a este punto? Los Martínez, aunque no eran los más poderosos en esta ciudad, sí tenían su cuota de influencia, al menos suficiente para ser considerados un pez gordo local. Pero ahora, con su hijo en la cárcel, el mercado de acciones del grupo Martínez en caída libre, e incluso ese accionista vendiendo sus participaciones, pronto el grupo Martínez ya no llevaría su nombre.
¿Dónde empezó todo esto?
Emanuel reflexionó y se dio cuen