Jorge sopesó las posibles consecuencias y al final decidió mantener la calma. Si lo que decía Emanuel resultaba ser cierto, él sería el siguiente en tener problemas.
Le dijo cautelosamente a Emanuel:
—Señor Martínez, aunque quisiera ayudarlo, si ni siquiera puede sacar a su propio hijo, mucho menos podré sacar yo a Carlos.
Emanuel resopló para sus adentros. Hacía un momento no decía lo mismo, pero bueno, si ahora accedía a ayudar, era lo mejor.
—Si no me equivoco, la razón por la que Carlos no