—Sofía, no te preocupes, contrataré a los mejores abogados que tenemos de nuestro lado.
—Sofía, eres demasiado buena. Con esta clase de gente no puedes tener piedad, ¿entiendes?
—Gracias Carlos—El tono de Sofía era suave y mimoso.
Después de colgar, el ánimo de Sofía era excelente. Se río para sus adentros:
—Que me demande, ¿y qué? Tengo a Carlos de mi lado.
—Me pregunto cuál será la expresión de Laura cuando sepa que su ex-amante es quien me está ayudando.
Se regodeó, olvidando por completo