CAPÍTULO 73
No siguieron estando juntos por amor, sino, por los niños.
Estos crecieron felices y nunca notaron el silencioso divorcio de sus padres. Habían percibido que ambos no eran cariñosos el uno con el otro ni tampoco peleaban en frente de ellos, eso era algo habitual lamentablemente.
Cuando los niños se iban a dormir, Mark dormía en una de las habitaciones, escabulléndose para que ninguno perciba la separación ni pregunte nada.
Luz se volvió hielo, prometió no enamorarse nunca ni mucho m