Beg se pasea por la habitación de Henry, cuidadosa y observándola a través de la oscuridad. La única luz que ingresa por la ventana es la de la luna, la cual está en lo alto y está lo suficientemente luminosa como para no tropezar con los muebles.
A la joven le cuesta un poco acostumbrarse a la oscuridad, pero poco a poco logra visualizar lo que oculta la habitación de Henry.
Traza una línea al caminar con uno de sus dedos en uno de los muebles que Henry posee; su escritorio.
El chico la ve, em