CAPÍTULO 14.
—Se larga.
Avery metía como loca lo poco que tenia Wendy en la habitación de huéspedes en un pequeño bolso viejo que había encontrado en el sótano.
Will la observaba sin saber qué hacer desde el umbral de la puerta. Está como loca deshaciéndose de sus cosas y parece orgullosa de su decisión.
Tan orgullosa de no volverla a ver.
—Avery…
—¡No! —grita, en seco al ver que él pretende persuadirla. Levanta un dedo en su dirección—. Ni se te ocurra decir nada. Soy tu esposa, tengo priorida