Mundo ficciónIniciar sesiónUna semana después
Tal y como la había ordenado Harding, me había tocado hacer los quehaceres de la casa, sin bragas. Porque el muy… él, me pedía levantar la falta del vestido a la cámara más cercana para confirmar que no estoy desobedeciendo. Algo que sin duda, me parecía humillante, pero, por sobrevivir lo hacía. Después de todo, no quería ser la enemiga del gran Harding Lennox, quien era mi






