Hugh tenía una gran fiesta en la mansión, él tenía ahí a cinco mujeres de dudosa reputación, en la biblioteca de Sebastián, bebiendo alcohol, las mujeres bailaban para él, semidesnudas, era una gran vida la que se estaba dando, era tan feliz, solo le faltaba Violeta, pero, ella estaba muerta, y él nunca se sentaría a llorar por nadie, aunque sufrió por creerla muerta, no tenía la habilidad emocional para sentir más dolor que lo poco que había llorado, no estaba aún ebrio, pero era lo que pensab