Sebastian hizo un gesto triste y se acercó unos pasos a Hugh
—En el fondo, me sentía tan solo que siempre quise ser padre, por eso, cuando te conocí a ti y a Seraphyna, fue fácil amarlos, lamento si me equivoque contigo, si te lastimé.
Él miró sus ojos
—Suena demasiado bondadoso, pero... en realidad siempre te odié, tú... me robaste a mi madre, Sebastián, cuando apareciste ella dejó de amarme, ella dejó a mi padre por ti, fuiste soñó un intruso y por eso te odio.
Sebastián escuchaba su voz y do