Después de que el niño gritara de esa forma y se soltara de la mano del apuesto hombre, hubo una conmoción en general, ya que detrás de ellos, aparecieron unos hombres trajeados que venían directamente corriendo hacia Harper y su hija.
Por inercia agarró a su hija y la protegió con su cuerpo, mientras se agachaba sobre ella y los hombres la tironeaban de un lado a otro.
—¡Basta! ¡Sueltenme! ¡No hice nada!—chillaba mientras luchaba—. ¡Suelten a mi hija!
Su hija de repente comenzó a llorar y a el