—Me hizo prometer que nunca más me atrevería a contradecir a mi padre. Dijo que era una pérdida de tiempo y que solo conseguiría enfadarlo más de lo que ya estaba. Ella pensaba que si nadie le discutía, se aburriría de maltratarnos y se marcharía para siempre.
—¿Por qué nadie se atrevió a enfrentarse a él? ¿Por qué tu madre no tomó la decisión de divorciarse de él, o recurrió a la justicia para obtener una medida cautelar o cualquier cosa que se pueda hacer en estos casos?
—Una orden de alejami