MATRIMONIO INESPERADO. Capítulo 3.
Grecia pasó saliva cuando el hombre de metro noventa caminó directo a ella, no apartó los ojos de los suyos y entre más cerca estuvo, menos segura se sintió al ver como la escaneó de pies a cabeza, como si buscara en ella algo específico.
Robarle su seguridad, tal vez.
La colonia masculina invadió su nariz y fue aún más arrasadora la sensación de estar siendo acribillada por una pistola de clavos, que se incrustó con una rapidez que fue imposible no querer huir, sin embargo, Logan no se detuv