Logan detuvo su auto a la misma vez que el taxi. Grecia lo vio y corrió a la entrada del edificio, pidiéndole a Miguel no dejarlo pasar.
__ Lo siento, señor. Pero si no tiene autorización para entrar, no puedo dejarlo entrar. - se disculpó Miguel y Logan maldijo el no entender absolutamente nada de lo que estaba sucediendo.
Quiso golpear al primero que se le acercara. Emanó furia. Una que no sabía podía tener.
Estaba indignado porque Grecia prefiriera la compañía de Omar que la suya. Odió el