CASADA CON EL PERVERSO HERMANO DE MI EX. Capítulo 33.
Emma recibió los labios de Maximiliano, mientras sus manos se aferraron al cabello del hombre que se fundió entre sus piernas y brazos, al tiempo que el empellón le robó el aliento.
Una mañana más disfrutando de su marido, quien no estaba dispuesto a guardarse las ganas que tenía de estar así todo todo el tiempo. Emma agradeció haber tenido su chequeo mensual con su ginecólogo para asegurarse que no había de qué preocuparse, pues tener el miembro erecto que se sacudió entre sus paredes la volvi