CASADA CON EL PERVERSO HERMANO DE MI EX. Capítulo 14.
La mañana llegó y Emma sintió el brazo pesado que aún tenía sobre su abdomen, una respiración pegada a su cuello y la suavidad de la cama que no deseó dejar.
Estaba cómoda. No tenía frío. Que más daba si se quedaba un momento más.
Cerró los ojos, total su jefe era el tonto que se aferró a su cuerpo como si fuera una cómoda almohada y despedirla por eso no podía.
Era como estar en una suave nube...con un yunque encima, pero al final era cómodo.
Durmió un poco más, para que minutos después fue