Capítulo 38.
Me muero de la vergüenza, mientras miro de reojo a William, atenta a todas sus reacciones, me siento extremadamente apenada de todo lo que está ocurriendo.
Hay una razón en específico por la que nunca quiero presentarle a nadie a mi familia, y esa es que mis padres no son las mejores personas del mundo, en el pasado ambos eran adictos a diversas sustancias, y por eso en mi infancia nunca tuve una casa fija o estabilidad.
Sin embargo, cuando llegué a la escuela secundaria mi padre tuvo un accide