Elena se encontraba sentada frente al tocador, intentando calmar los nervios que se habían apoderado de su cuerpo desde que Giovanni le informó que asistirían a una cena esa noche.
Cuando él planeaba algo, siempre era por una razón oculta, y eso la inquietaba. La sensación de control que Giovanni ejercía sobre su vida se hacía evidente en cada detalle, desde la ropa que debía usar hasta las decisiones más triviales.
Esta vez no era diferente: el vestido rojo oscuro que colgaba del perchero fr