Camille estaba cansada de tener que lidiar con Jason y con la familia Thrasher. No podía confiar en ninguno, él tenía a su hijo secuestrado y sin permitirle verlo. Amber y su madre queriendo aprovecharse de ella para ellas vivir con tranquilidad.
Ante la demora en la respuesta de Camille, Amber la apremio: —No lo te olvidaste, ¿verdad? Dime que al menos le dijiste que se iban a divorciar.
—Sí, se lo dije, deja de fastidiar con eso, ¿no tienes a nadie más que molestar? —Ella solo quería quedarse