Capítulo 140: Furia y Revelación
Andrews salió del cuarto con una expresión fría e imperturbable, pero por dentro, la rabia hervía como lava a punto de estallar.
Al cruzar el pasillo y entrar a la oficina, ya no pudo contenerse.
Con un movimiento brusco, pasó el brazo sobre la superficie del escritorio, lanzando todo al suelo: papeles, bolígrafos, el vaso de vidrio que se hizo mil pedazos, y los objetos decorativos.
El estruendo resonó por toda la casa, pero a él no le importó.
Respirando con