Capítulo 106: Discordia y más amor
Desperté con la luz del sol atravesando las ventanas del cuarto, bañando mi rostro con un calor suave. Por un instante, pensé que todavía estaba atrapado en algún sueño, de esos confusos, vagos, que parecen durar para siempre. Pero el dolor en la nuca fue rápido en recordarme la realidad. Definitivamente, no estaba soñando. Nunca imaginé que existiera otra forma de dormirme además de mis medicamentos. Pero esa… fue demasiado dolorosa. Y, por absurdo que pare