CAPÍTULO — Lo que se niega… y lo que se usa
La mañana empezó con una calma engañosa, de esas que parecen normales solo porque todavía no explotaron, como una superficie lisa que esconde una grieta.
La cocina estaba llena de luz cuando Sandy se movía entre la cafetera y la mesada, descalza, con una remera larga que apenas le cubría los muslos, tarareando algo sin prestar atención real a la televisión encendida en el living. Mauro estaba sentado a la mesa, con un celular al lado del plato, la mi