CAPÍTULO — EL PRENUPCIAL
(Punto de vista de Carolina)
A la mañana siguiente, el sol entraba tímido por las persianas del estudio jurídico donde firmaríamos el contrato prenupcial, como si incluso la luz entendiera que ese no era un día cualquiera, sino uno de esos en los que una termina de cruzar una línea sin saber bien en qué clase de vida va a despertar.
El abogado Vera, el amigo de mi abuelo, estaba sentado del otro lado del escritorio con la misma sobriedad respetuosa con la que siem