Y es que cada vez que Chiara se acuerda, lo odia y cuando se le baja la guardia, comienza a sentir compasión por él, pero ya basta que hombres como él o Dominic quieran dominar al mundo, porque lo hacen de una forma egoísta y fría.
Entre tanto, Amanda en su hogar está nerviosa, camina de un lado a otro en su habitación, preocupada de ir a prisión, tanto porque Peyron la escucho y ahora por el accidente.
—Mami… —Jessie toca la puerta—. ¿Estás bien?
Amanda ve la puerta con desconfianza, ¿Acaso