Rosas

Koddel)

Carl estaba mirándome fijamente, al igual que los demás en la habitación. Por supuesto que las ganas que tenía de matar a mi hermano estaban disminuyendo. Tom estaba frío, parecía nervioso, aunque intentaba apaciguarlo para que no se notara a simple vista. Pero no podía acusarlo, todo lo que decía Carl era cierto.

Tenía todo el sentido del mundo que fuera ella.

Sin decir más me retiré a buscar el numero de Carla para confrontarla al fin. Yo iba a salir solo si era necesario a buscar a m
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