(Clara)
No quería verlo así de triste, pero tenía que saber lo que yo pensaba al respecto de su postura. Lo había esperado, pensando que se recompondría y se haría fuerte, pero día tras días veía como dejaba de luchar. Él decía que nos iba a proteger y cada vez veía eso mucho más lejano. Era la rabia la que me hizo hablar, rogué por no arrepentirme luego.
—Es tu venganza la que no puede esperar. —dijo Koddel, con los ojos brillantes. Noté que se sentía herido de mis palabras.
—¿Qué dices? —preg