Adhara sabía que no tenía salida, esta noche ocurriría lo inevitable, así que prefirió adelantarse a los acontecimientos. Era mejor planearlo todo de una manera conveniente a esperar que Oliver la tomara con la guardia baja.
Por esa razón, paso por una tienda de ropa íntima y escogió un vestido de lencería negro, era de satén adornado con encaje que dejaba entrever una generosa porción de piel. Sin duda no estaba orgullosa de usar algo como esto en presencia de Oliver, pero era aquí donde entra