De más estaba decir que se hizo un silencio tenso luego de la declaración del médico. Sin embargo, Irina saltó rápidamente:
—¿Veneno? Imposible —se mostraba un poco ansiosa, aunque sabía disimularlo muy bien—. Debe haber sido alguna intoxicación o…—miró a Adhara como buscando acusarla de algo—. ¿Tienes algo que decir al respecto?
—Digo que esto debe ser investigado —habló con firmeza, haciendo que, de alguna manera, Irina se tensara.
—Buscaremos la causa en profundidad —tranquilizó el médico—.