A la mañana siguiente, Adhara estaba dispuesta a enterrar el incidente con Oliver; sin embargo, nada era tan sencillo como quería.
La primera información que llegó a sus oídos fue la repentina partida de Anastasia Sidorov de la mansión Volkov.
—Se marchó en la madrugada —contaba una ansiosa Greta, mientras colocaba la bandeja con su desayuno sobre la mesita junto a su cama.
—Dudo mucho eso —habló entonces convencida de que esa maleta podría contener ropa para un viaje o algo similar, no precis