Cuando Adhara se encontró con Esteban al salir de la comisaría sintió un alivio enorme.
—¿A dónde vas? —le preguntó Oliver, antes de que logrará alejarse por completo de su lado.
—Creo que es obvio. Nuestros caminos se separan aquí —le dijo alzando el mentón y dirigiéndose con paso firme hacia su amigo.
Pudo sentir la mirada penetrante de Oliver clavada en su espalda, pero no le importó. Había dejado de fingir y ahora podía actuar según lo que pensaba. Y una de las cosas que pensaba era que