Mundo ficciónIniciar sesiónPOV: Dante
La puerta se cerró detrás de ella y el salón se quedó en silencio.Todavía podía olerla. El conjunto vino tinto se le había pegado al cuerpo como una segunda piel. Cada vez que se arqueaba sobre la barra, los pezones se le marcaban perfectamente. Cada vez que abría las piernas, el tejido se tensaba entre sus muslos y yo tenía que clavar los dientes en la lengua para no levantarme.Me quedé de pie e






