Mundo ficciónIniciar sesiónNarra Adriana:
Tan pronto entramos a una de las puertas del pasillo del hotel, Jeremiah se apodera de mi boca con frenesí y yo me entrego gustosa.
—Estaba volviéndome loco después de tres días sin verte.
Sus manos se cuelan por debajo de mi vestido y me arranca la ropa interior con fiereza. Esto va a ser rápido, lo sé, pero yo también le deseo. Estos días han sido una locura y no nos







