Cuando salieron de la consulta, Luca tomó la mano de Catalina.
Ninguno dijo nada, subieron al auto, pronto llegaron a casa, Mariza y Jorge fueron con ellos.
—¿Dónde está esa mujer? —dijo Luca, cuando llevó a Catalina a dormir.
—No lo sé, estamos buscándola y llamé a un abogado, presentaremos una denuncia cuando Catalina esté mejor.
—Temo que ella no quiera denunciar.
—No lo sé. Debemos convencerla, hijo —dijo Jorge.
Jorge y Mariza decidieron irse cuando Luca les dijo que estarían bien a solas.
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