Mia no pudo soportar màs, si escuchaba decir que la amaba, eso rompería su corazón.
Dio vuelta atrás y fue a su habitación.
—Corina, no sé qué está pasando por tu mente, pero algo te debe quedar claro. No hay mundo donde Mia no está en mi mente, así que no, lo nuestro fue algo que terminó y nunca más sucederá. Sé qué estás pasando por tu duelo, que estás triste, pero por favor, desecha cualquier idea sobre mí.
Arturo subió la escalera y se apartó de ella.
La mujer quedó ahí, hace tres meses su