—Pero, si es mi cuñada favorita.
Ares me mira con una sonrisa cuando entro a su habitación. Está recostado sobre la cama llevando solo un chándal de pijama.
—Espero ser la única. A menos, que tengas otro hermano y no lo sepa—me siento en un sofá junto a su cama —No me des razones para matar a tu hermano.
Ríe entre dientes, antes de hacer una mueca.
—Perdona que te lo diga, pero no te veo con un arma en la mano.
—Bueno. Déjame recordarte, que tu hermano me ha estado enseñando por protección