Madeline se quejó y cuestionó, mientras Jeremy recordaba lo que sucedió ese día.
Él recordó todo con claridad. Ese día había mucho viento y nieve. Madeline temblaba violentamente, mientras sostenía la urna en sus brazos, con los dientes manchados de sangre. Ella se veía tan miserable como una marioneta derrotada. Sin embargo, sus ojos protestaban contra lo que él estaba haciendo con determinación.
Ella le había dicho: “Jeremy, mátame. No quiero volver a verte".
Ella también dijo: "Jeremy, ¡te