Fabian dio una respuesta muy decisiva, y su tono también sonó poco amigable. Sin embargo, a estas alturas Madeline y Jeremy ya estaban acostumbrados a la actitud de Fabian.
Por supuesto, Madeline y Jeremy también entendieron que no era que Fabian tuviera un problema con ellos, sino que él había crecido.
El joven amo que solía ser desconfiado ahora se había vuelto más tranquilo y firme.
Por eso Madeline y Jeremy se sentían cómodos dejando que Lillian se quedara con Fabian.
"Fabian, ¿cómo está