Meredith aceptó impaciente. "No te preocupes, Jeremy. Llegaré a tiempo mañana por la noche con mis padres".
"Pues estupendo". Jeremy colgó el teléfono después de decir esas tres últimas palabras.
Miró la pantalla oscura, y sus ojos delgados y húmedos reflejaban una luz reservada.
Madeline había vuelto directamente al apartamento. Al entrar en la casa, vio que Felipe ya estaba levantado.
Se sentó en la mesa junto a las ventanas francesas con ropa informal y holgada. Miraba las noticias financ