Raegan acababa de advertirles con altanería y poder, sin embargo, miró a Ava con ojos llenos de amor.
Daniel no esperaba conocer a la madre de Ava en una ocasión como esa. En ese momento, la alegría que sintió no fue por enterarse del estatus de Ava, sino por el hecho de que su futura suegra aprobaba su relación.
Naya se cubrió la mejilla y apretó los dientes con rabia. ¡Se había convertido en la payasa de su espectáculo!
¡El negocio de su familia se había ido a la ruina, su futura boda se ha