En un inicio, Daniel estaba de mal humor porque tenía que aceptar el compromiso falso de Naya, pero cuando vio a Ava y escuchó lo que dijo, su humor mejoró al instante.
“¿De verdad? ¿No puedes esperar a casarte conmigo?”. Daniel abrazó a Ava con fuerza, y la forma en que hablaba hacía evidente que estaba encantado. No podía esperar a que llegara ese día.
Ava sonrió y dejó de abrazarlo. Sus ojos mostraban lo feliz que estaba mientras miraba los tiernos ojos de Daniel.
“Por supuesto. ¿Por qué m