MADDISON
Lo admito, tener que ver el rostro de quien me ha conocido bien… Al menos físicamente, no es cosa fácil, de alguna manera me siento avergonzada, Barth parece un buen tipo, un hombre atento y maduro. Termino de llenar con café su jarro de vidrio y regreso a la sala donde él teclea algo en su móvil.
—Listo —le sonrío.
Aparta la mirada de su móvil, me devuelve la misma sonrisa, solo que con un aire más halagador.
—Muchas gracias, no sabes lo que me has salvado, un doctor, aunque no es