HUNTER
Sabía que desde un principio, el haber aceptado ir con Glyndon a aquel centro nocturno, había sido una mala idea, y es que antes de ir a la casa de Davina, sentí molestia cuando el barman no dejaba de verla como si la estuviera follando en su mente.
Le prometí a Harley que la cuidaría y eso es lo que haría, sin más. Así que me comporté como nunca lo había hecho, ni siquiera por Davina, que la amo, en cambio con Glyndon, me sentí muy cabreado. Luego, no sólo tuve que soportar caminar a s