HARLEY
El rostro de Dylan es todo un poema, pero noto que en sus ojos está ese brillo de admiración, sonríe y niego con la cabeza, es noble de su parte que quiera hacerme sentir bien. Espero a que me dé una respuesta, la que sea, comienzo a inquietarme con su silencio.
—¿Por qué pones esa cara? —le pregunto con inquietud.
Mi mejor don es ponerme a la defensiva con los que me miran mal, y aunque Dylan no lo haya hecho, comienzo a creer que se está convirtiendo en uno de ellos, una pequeña amen